Beato Sebastián Valfré

Beato Sebastián Valfré
Presbítero del Oratorio de San Felipe Neri de Turín, Italia.
Nació en Verduno, entró en la Congregación del Oratorio de Turín en 1651, comunidad recientemente fundada.
Obtuvo el título de Doctor en Teología y fue ordenado sacerdote, ejerció su ministerio en los hospitales, centros de asistencia para mujeres, entre las religiosas, en las cárceles, con los soldados y entre los miembros de la Corte Real.
Se interesó en la promoción de la catequesis para niños y adultos, elaborando un catecismo, que fue usado durante muchos años. Buscó el acercamiento con la población judía y las comunidades separadas de la Iglesia desde muchos años atrás en Turín, más por motivos políticos que religiosos.

Su caridad con los más pobres, lo distinguió durante su vida y quedó en la memoria de sus conciudadanos.
Otro espacio pastoral donde vivió su sacerdocio -siguiendo las huellas de san Felipe Neri, además de la predicación-, fue el confesionario, especialmente se dedicó a asistir a los encarcelados condenados a muerte.
Fue encargado de los laicos del Oratorio y Prepósito de su Congregación, a quien llamaba “nuestra madre”.

Tuvo una gran influencia en círculos oficiales civiles, pues era solicitado como consejero del Duque de Saboya.

Promovió la necesidad de crear una institución por parte de la Santa Sede, en la ciudad de Roma, para formar –en la cultura y el espíritu- al personal diplomático que sirviera en las relaciones con los gobiernos civiles, institución que quedó formalizada como Pontificia Academia Eclesiástica, que reconoce hasta la fecha la participación del Beato Valfré en su origen.

Hombre de intensa oración, de profunda vida contemplativa, de sólida preparación intelectual, supo guiar evangélicamente a los más sencillos con la palabra y con las actitudes. Sebastián Valfré, murió el 30 de enero de 1710 y fue beatificado en 1834, por el Papa Gregorio XVI, convirtiéndose en el primer hijo de san Felipe Neri en proceso de canonización.

Fuente: Oratorio La Profesa