Venerable Francisco María Tarugi


Nació en Montepulciano, Italia, el 25 de agosto de de 1525, de familia noble, emparentada con Cardenales y Sumos Pontífices, recibió en un ambiente cortesano una buena formación literaria y jurídica, mostrando dotes poco comunes en la poesía y en la oratoria. Llegó a Roma en 1555, casi fortuitamente conoció a Felipe Neri y quedó conquistado.

Como hijo obediente se puso bajo el cuidado espiritual del Padre Felipe, desde 1565, frecuentando asiduamente el Oratorio, hasta optar por el sacerdocio en 1571 y abandonar la Corte del Cardenal Farnese, para entrar en la comunidad de sacerdotes a los cuales Felipe había dado el cuidado pastoral de la iglesia de san Juan de los Florentinos.

No por casualidad lo quiso san Pío V, como asistente de su sobrino el Cardenal Alessandrino, asignándoles difíciles encargos e importantes misiones, gracias a los cuales Tarugi pudo difundir el espíritu y las disposiciones del Concilio Tridentino también en España, Francia, Flandes y Alemania. Los arzobispos de Milán, San Carlos y Federico Borromeo, respectivamente, lo tuvieron como amigo fraterno, como es posible constatar por la copiosa correspondencia.

Venerable Francisco María TarugiEl Padre Francisco María tenía el don de unir la vida activa con la contemplativa, las obras de piedad con la organización de la naciente Congregación. A él se atribuye la primera regla, que trazó normas esenciales para la vida comunitaria oratoriana.

Amó profundamente la Congregación y jamás ocultó su deseo de verla propagada en muchos lugares como un valioso instrumento de la reforma de la Iglesia -no siempre en perfecta consonancia con la mente del Padre Felipe- sin embargo, con una obediencia que le mereció el privilegio de ser escogido por el Padre como su sucesor. También su vida, como la de Baronio, está entretejida con la historia de la Congregación, de tal suerte que no es posible recorrer una sin la otra.

Fue nombrado obispo de Aviñón, Francia de 1592 a 1597.
Junto con César Baronio fue Cardenal desde 1596 y arzobispo de Siena, Italia de 1597 a 1607.


Participó como Cardenal elector en dos Cónclaves en el año 1605.
Murió en 1608, en la iglesia del Oratorio de Roma, la Vallicella, besando con devoción la corona (rosario) y el crucifijo del Padre Felipe, en la tarde del 11 de junio.
Fuente: Oratorio La Profesa